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Unos
pocos datos biográficos:
Como ya hemos dicho, Veronica nació en la república
Checa (entonces Checoslovaquia) en 1975. Con su carita
de ángel y sus curvas de infarto,
Veronica se ganó al público con sus primeras
apariciones en las portadas de revistas. A pesar de
ello, la chica, lejos de desear la fama, prefirió
quedarse en su patria natal respetando unos valores
más familiares que comerciales.
A pesar de ello, la naturaleza puede más que
las personas y Veronica ha acabado por convertirse en
un fenómeno mediático gracias a
la red de redes. Tan solo hay que hacer una búsqueda
en Google para encontrar cientos (¿miles?) de
páginas en la que la morena hace su aparición
y frases de sus miles (¿millones?) de fans alabando
su belleza o confesándose enamorados de
ella.
Verónika se trasladó a Praga a los 18
donde se estableció como fotógrafa
en un modesto piso. En 1997 sucedió un hecho
desgraciado que, al final, acabaría cambiando
su vida... su equipo de fotografía fue robado,
dejándola en la absoluta miseria. Ello la obligó
a participar en una sesión fotográfica
de corte erótico, pero no detrás,
sino delante de la cámara. A partir de este momento
consiguió convetirse en una estrella del softcore
en su país (una hazaña nada fácil
si tenemos en cuenta la situación de su país).
Se trasladó a Roma, donde empezó a posar
desnuda y a masturbarse ante la cámara
para su propia agencia. Todavía no hablaba ni
una palabra de inglés. Las ofertas y las sesiones
con importantes revistas no tardaron en llegar.
Siendo portada de importantes revistas como Hustler,
recientemente Playboy se ha interesado por ella,
así que no sería raro verla dentro de
poco como la Playmate del mes, símbolo
de la liberada europa del este, en la archifamosa revista
americana. Mientras, hemos tenido la suerte de verla
fotografiada por fotógrafos de la talla de Suze
Randall y protagonizando algún tórrido
lésbico.
Desde aquí le deseamos toda la fortuna del mundo.
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